• Noticias GEPC

    GEPC constituido en 1989 como un grupo permanente de trabajo dedicado a desarrollar e impulsar investigaciones y propuestas político-criminales a partir de presupuestos progresistas.
  • 1
  • Home
  • DOCUMENTOS
  • NOTICIAS ASOCIACIÓN
  • Comunicado del Grupo de Estudios de Política Criminal sobre la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en relación con la "doctrina Parot"

NOTICIAS ASOCIACIÓN

Comunicado del Grupo de Estudios de Política Criminal sobre la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en relación con la "doctrina Parot"

El Grupo de estudios de Política criminal, con motivo de la polémica originada por la sentencia del Tribunal Europeo de derechos humanos en el caso del Río Prada contra España, manifiesta a la opinión pública:

 

            1.- El Convenio europeo de derechos humanos representa una de las señas de identidad de Europa, el pleno reconocimiento de la universalidad de los derechos y libertades y de su obligatoriedad para los estados, sin excepción. Se trata de uno de los elementos estructurales de lo que entendemos por nuestro modelo de civilización. El Tribunal europeo es el órgano jurisdiccional del Convenio, cuyo fin es garantizar la sumisión de los estados a la ley internacional, una garantía de mínimos, y amparar a las personas frente a las violaciones de los derechos de los que son titulares. Para ello, aplica e interpreta el Convenio, sus sentencias son de obligado cumplimiento y su doctrina vincula de manera general a todos los estados parte.

 

            2.- El Tribunal europeo ha declarado que España violó el principio de legalidad penal (las penas solo pueden imponerse en el marco de la ley) y el derecho a la libertad de la Sra. del Río Prada: al aplicar en su perjuicio de manera retroactiva un giro interpretativo, dejó sin contenido una previsión legal, la redención de penas por el trabajo, vigente en el momento de la condena, lo que significó el alargamiento de su estancia en prisión hasta nueve años.

 

            La sentencia del Tribunal no sorprende al Grupo de estudios de Política criminal, porque un sector importante del mundo jurídico advirtió de la inconstitucionalidad de la doctrina Parot, elaborada de manera oportunista para evitar la salida de la cárcel de condenados por terrorismo después de cumplir las condenas según los criterios entonces vigentes, lo que vulneraba la prohibición de retroactividad de la ley penal en perjuicio del acusado o condenado.

 

            3.- Ciertas asociaciones de víctimas, políticos y medios de comunicación han reaccionado con violencia argumental inusitada ante la sentencia afirmando que es injusta, que pone en la calle a delincuentes peligrosos que no se arrepienten y que iguala a víctimas y victimarios, cuando la lucha contra el terrorismo, según dicen, ha de concluir con vencedores y vencidos. No contentos con ello, se pide que España denuncie el Convenio europeo -un regreso directo a la época de la dictadura- y se arremete contra el juez nacional en el Tribunal tachándole de vendepatrias y traidor. Olvidan que esos delincuentes  han cumplido sus condenas, largas penas de prisión en régimen cerrado, lo que evidencia la falsedad de la impunidad que enarbolan como afrenta.

 

            4.- Lamentamos el tono y el contenido de un discurso burdo, simplista y retrógrado en materia de derechos. No hay democracia sin sometimiento a la ley, sin estado constitucional de derecho. El estado de derecho expresa nuestro modelo civilizatorio, en el que el poder, en este caso el poder de castigar, está sometido a las exigencias del derecho y a los derechos humanos.

 

            Es por ello que asistimos muy preocupados al agotamiento del discurso jurídico penal racionalizador, elaborado por los grandes pensadores de la Ilustración europea, que logra un equilibrio entre intereses colectivos y derechos individuales. Está siendo arrinconado por un discurso bélico, de la venganza y del enemigo, emotivo y grosero, que reclama la criminalización a ultranza y el encierro de por vida de los delincuentes, aunque, por cierto, se olvida de algunos. Un discurso que no previene delitos futuros  ni ayuda a las víctimas, a las que instala en la vivencia permanente del dolor. Un discurso de la guerra que ha sido asumido de modo dominante por los políticos y medios de prensa del sistema.

 

            En Madrid a 30 de octubre de 2013.


Joomla Extensions powered by Joobi

Copyright © 2018 Grupo de estudios de Política criminal. Todos los derechos reservados.